horas después de habernos levantado para coger el primer vuelo, llegamos a West Liberty. Fueron doce horas de vuelos, más otras 5 o 6 de espera en los aeropuertos. Pasamos varios controles, varias colas en Alemania y EEUU, nos tomaron huellas, fotos, nos hicieron descalzarnos…
 
Pero finalmente estamos aquí. Fueron 3 vuelos: Madrid – Alemania, Alemania – Chicago y Chicago – Cedar Rapids. Nos vinieron a recoger al aeropuerto de Cedar Rapids, y allí era todo muy tranquilo. Todo es pasto a ambos lados de la carretera, mucho silencio. Sorprendente la paz y tranquilidad que se respira.

Hace calor, pero más suave que en Madrid y con cierta humedad, como pantanoso. Está todo increiblemente verde. Y aquí, en West Liberty, son todo chalés chulísimos. Todo verde y al estilo de la serie Mujeres Desesperadas. Casas enormes con sus garajes, los vecinos juegan al golf en un llano enorme, arbolitos, florecillas… Como La casa de la Pradera.

Bus West Liberty 
 
Ayer nos recogió una profe del cole, la traductora, con quien hablamos la primera mitad en inglés y después en español, y la verdad que nos fue estupendo. Fuimos a un Burguer clásico y me tomé un pescaito con papas fritas. Despues vinimos a la casa de acogida, que es una pasada, y nos recibió un matrimonio espectacular. Cariñosos y super amables. Así que estamos entre sábanas de oro.
 

    
Ahora mismo no hay nadie en la casa porque el matrimonio que nos acoge está trabajando y estamos disfrutando la apacible vida en este hermoso pueblo.


 
En fin, enseguida empezaremos losn trámites de la compra del coche y muchos otros papeleos. Ya se ofrecieron a ayudarnos para lo del coche, buscar tiendas de muebles de segunda mano…

Ya les contaremos más.
 
Muchos besos para todos.
 
Patri y Silvia.