Así es. Con el transcurso de verano hemos rebasado nuestro primer curso escolar en los EEUU. Atrás queda la estela de nuestras aventuras campestres por Iowa y la vecina Nebraska. Los fines de semana musicales en Chicago. Celebramos Thanksgiving en el barrio chino de Nueva York. Disfrutamos de unas soleadas navidades en San Francisco y L.A. Nos unimos a la comparsa en el Mardi Gras de Nueva Orleans. Visitamos la rebelde y monumental Washington D.C en semana santa. Qué entrañables días en Maryland con los primos Pepe y Pati.  Pateamos largas sendas a través de Las Rocosas en Colorado, y el desierto de Utah. Nos bañamos en el lago más grande del mundo en Wisconsin. Y descendimos a la ardiente ciudad de St. Louis allá en Missouri.

1 haha

El tiempo ha pasado volando sobre nuestras cabezas mientras estábamos inmersos en el colegio, salpicado de viajes y reuniones con los amigos.

Ahora que está por dar comienzo el segundo año, -de tres que oferta el programa de Profesores Visitantes- festejamos la vida repleta de sabores y emociones, la pizca de riesgo que entraña embarcarse en un bote desconocido y las lecciones que vamos anotando en el cuaderno de bitácora.

COLORADO.

Iniciamos en junio una ruta de tres semanas que atraviesa las escarpadas Montañas Rocosas, y comunica con las áridas tierras rojas de Utah. Mi hermano Rodrigo y Ana, recién llegados de España, se turnan con nosotros al volante durante las quince horas y media que separan el oriente iowino de Colorado.

Nos alojamos en Estes Park, un pueblo que descansa al pie del Rocky Mountain National Park. El parque asciende por la falda de la montaña hasta los picos encrespados que se erigen en torno a valles y circos glaciales. En la cima se extiende la tundra, donde la poca vegetación existente -musgo y líquenes principalmente- resiste el rigor de las bajas temperaturas. Sólo unos pocos, como las marmotas, encuentran aquí un lugar ideal para vivir.

ana sil here marmota de vientre amarillo

snow mountains camera

Allá abajo, por el contrario, proliferan densos bosques de coníferas entre ríos y lagos en los que brota la vida a casa paso. Ciervos, alces, uapitíes, ardilas (squirrels & chipmunks) se cruzan en nuestro camino.

wapitíes crossing the bridge eating

Taking photo  falls 

 Son muchas las posibilidades que ofrecen los senderos.  Hay rutas que duran unas horas o varios días. Una de ellas nos llevó por una tediosa y estrecha cuesta, que a punto estuvo de terminar con nuestra fuerzas; cuando de pronto, se abrió un claro y nos adentramos en una vasta pradera donde pacían grupos de animales. Permitiendo amablemente que nos acercáramos para compartir la calma de la tarde.

 meadow moose