Thanksgiving o El día de acción de gracias nos regala a profes y niños una cuasi-semana de relax y desconexión. Ponemos rumbo a Florida. (Léase esdrújula: Flórida)

Florida es ese extraño apéndice colgando del extremo sur de los EEUU. Y allá abajo, hacia la punta del saliente, la cosa se pone caliente. Indecentemente caliente.

 

Noviembre toca su fin. (Can´t believe it)

Al salir del taxi que nos lleva al hotel, el calor y la humedad nos atrapan y se apoderan de nuestros cuerpos. Dejamos caer las maletas en el suelo, nos miramos el uno al otro. Esto no puede ser cierto. Lo siento en mi piel y no lo creo. Ya desfilan por Collins. st muchachas envueltas en telas transparentes y galanes morenos en camisas abiertas hasta el cuarto botón. ¿Pues no vengo yo de un pueblo allá arriba donde estos días huelen las calles a abono?

El hotel chic. Los bares cool. Las discos fashion. Las terrazas frente a la playa awesome.  Jóvenes musculosos fumando habanos ruedan descapotabes con hip-hop a todo trapo y exhiben a sus chicas glamourosas de cabellos dorados y piernas elásticas. En el aire, mezcla de perfume de guantera y sensualidad siliconada. Todo señala que… ¡Ya estamos en Miami!

Eso sí, en la ciudad del “todo reluce, oro no es” el servicio fue fetén. No faltó atención alguna, cortesía y caballerosidad. Se nos abrieron las puertas de las discos sin mayor exigencia que la del carné. Los precios en bares y restaurantes ya los quisiera uno para su humilde taberna local. Así pues, en el reino de lo sintético, el sol tostándome la cara y el mar buscándome los pies son la terapia perfecta para acallar posibles turbulencias mentales. Sucumbo al placer y me zambullo en olas color turquesa. ¡Splash!

 

 ¡Uy, uy, uy! Pues no tienen apenas conversación Laura, Estrella y Silvia. Le dan un repaso entero al cosmos y la Cosmo. Se habla, como de costumbre, desde Nietzsche a Enrique Iglesias, incluyendo esa pareja de al lado que tanto llama la atención. Descuartizamos las palabras y su significado. No hay consenso, señoría. ¿Hay mucho snob en Miami? Pongámonos introspectivos ¿Qué serías si fueras un objeto? ¿Y si fueras canción? Divagamos y nos enredamos en profusas discusiones en terrazas donde sirven cócteles tropicales.

 

Mmmmm… Días de postres voluminos y frutas exóticas que embrigan los sentidos, alejándonos de las islas Keys, paraíso natural del Caribe; las ciénagas de cocodrilos o los flamencos rosados que planean sobre reservas de animales más al interior. En nuestro paseo matutino entre cocos y palmeras, loros fosforitos sobrevuelan al personal. 

– ¡Míralo, allá!

– ¿Dónde? ¡No lo veo! 

– Allá, mira. ¿Lo ves?

-Oh, sí. ¡Qué pasada!      

 Periquitos que no han conocido jaulas y caracoles sedientos de coco. Altivos mockingbirds y grackles robando sobres de azúcar al descuido del personal. El palmeral acoge un sinfín de vida a su alrededor. Varias clases de gaviotas y sandpipers surcando las orillas. También mosquitos sanguinarios de quienes guardo incómodo recuerdo en mis tobillos rasguñados.

 

Entre los highlights de Miami, el cumple de Laura. Eso sí que es un lujo, que habría de llevarnos dos o tres días de júbilo y celebración.

También se dieron anécdotas imborrables, como aquélla en la que pedí una tarta al camarero equivocado. Repitinedo después lo mismo al camarero original, tras mostrarle cuál quería en la vidriera. Aseguré a mis compañeras que no tomaría un “ Red vervet cake” ni muerto, pues la tarta que había pedido ni era red ni era velvet. Según Laura, tampoco cake. Tras lo cual apareció el mozo con la tarta más roja que jamás habíamos visto antes, para escarnio público de mi persona, conviertindo este hecho circunstancial en un lastre con el que habré de cabalgar las praderas iowinas por largo tiempo.

 Bueno, y esto es todo. O casi todo. Sí, todo plástico y frivolidad. Pero ¿Qué esperaban de Miami?

Sol y besos.

PD: Pero no se apuren a envidiar, que la expresión cálido hogar no se aplica al estado de Iowa. A nuestro regreso, las previsiones metereológicas habrán de recibirnos con un Winter Strom watch (amenaza de tormenta de nieve) para el miércoles, además de las acumulaciones de nieve propias de este mes, y un parte de escalofrío.

 

Disfruten ahora que pueden.