¡Hey! Que son 2 años ya en los States.  Aquí los celebramos con vosotros. Curiosamente, la mayoría de vosotros maestros, como nosotros. Y para educar, que no es sino compartir la emoción por vivir, hace falta viajar, experiementar, sentir, crecer. Y allá donde viajamos os llevamos en el bolsillo de nuestro corazón. Ése es nuestro gran secreto. 

 

GIRA “LOS PROFES DEL MAÍZ” 2008/10

New England

1. New York

2. Washington D.C (Sin ser estado, no es por ello menos importante)

3. Maryland

Southern

4. Florida

5. Louisiana

Midwest

6. Wisconsin

7. Illinois

8. Minnesota

9. Iowa

10. Missouri

11. South Dakota

12. Nebraska

13. Kansas

West

14. Montana

15. Wyoming

16. Colorado

17. Utah

18. California

Islands

19. Hawaii

Y hablar de EEUU sin contar con su gente, es como hablar de un restaurante sin mencionar su comida. Aquí hemos comido bien, para ser dos vegetarianos en el país del bistec, nunca nos faltaron alternativas. Eso sí, mucha mantequilla de cacahuete, pasta, pizza y frijoles.

A lo que iba, los americanos son todavía un tanto peregrinos. Creyentes, amables en extremo, respetuosos, atentos, muy cívicos y con una gran conciencia social -salvo en la sanidad. Así que te harán sentir como el rey/reina de la casa, les encanta ayudar. Son además asertivos y dicen lo que piensan con pasmosa facilidad. Los reyes del speech. Son en el trato informales, sin perder la educación. Van al grano con decisión. Todos tienen su turno de palabra. No hay mofa ni ensañamiento con un comentario fuera de lugar porque, quién sabe, tal vez pueda funcionar. Se escucha desde la honestidad.

Son sinceros y gustan de cumplir con su palabra. Si te halagan no hay segundas intenciones, de veras les has gustado. Además lanzan cumplidos al desconocido sin complejo alguno. ¿He dicho complejos? No conocen el ridículo al vestir, pues cada uno es libre de tener su estilo o simplemente no tenerlo. La gente no se te va a quedar mirando.

EEUU es el país fácil, te explicarán las cosas cuantas veces haga falta, tendrás planos sencillos, te acompañarán de la mano. Los carteles de las calles -enormes- te guiarán en tu camino. Se puede acceder al Gran Cañón del Colorado por una pasalera donde ancianos y niños no sudan una sola gota. Los exámenes en primaria y secundaria, con apuntes. Se quiere aprobar al alumno. Los exámenes de la Uni, preguntas sencillas, directas, sin trampa ni dobles sentidos. ¿Cómo lo ves? El carné de conducir apenas requiere manual, y se aprueba sí o sí. Presentarte todas las veces que quieras es gratis. Quieren que te lo saques.   

Es el país light. La coca cola es más light que en España, la cerveza sabe a agua, el café más de lo mismo.

Es el país práctico, la comida es rápida (¿Esto es algo positivo?). Se mueven todos a una, y la experiencia nos dice que les funciona. Son muy legales y acatan la ley sin protestar. La unidad es más fuerte que la crítica, y eso los ha hecho fuertes. No se bebe alcohol en la calle, y se ha dejado de fumar. Con frecuencia te pedirán el DNI si pides un vino o una cerveza, ya seas calvo y con bastón.

Los americanos aman su trabajo. Trabajan sin protestar, pero lejos de dejarse la piel en el tajo, se ciñen al objeto de su obra y resuelven con eficiencia y practicidad. Apenas tienen vacaciones, así que se lo toman con tranquilidad, sin perder la sonrisa y dan siempre de más.

EEUU es el país de los niños. Todo gira en torno a los niños. Los restaurantes, los museos, los parques naturales. Es ideal para los retoños. El americano medio tiene sus hijos a los 22 y a ello entrega su juventud. Nada de salir de fiesta o tener colegas. La familia es el pilar de la sociedad, que aquí hay mucha tierra y hay que llenarla. A los 40 los hijos se independizan y muchos padres comienzan a volar. ¿Pues no hay cientos de jubilados que cambian su casa por una caravana y se dedicar a recorrer el país? Señores de 60 y 70 tacos que ruedan su Harley por la Ruta 66. Por eso luego uno dice: ¿Qué marcha tiene aquí el personal? Y es que los mayores sacrificaron su juventud, y es después que se calzan las zapatillas de bailar.

EEUU es el país XXL. ¿Cuántos ciudadanos han alcanzado el sobrepeso? Éste es su pecado capital: la gula. El americano come dulces a todas horas, desde que nace hasta el geriátrico. ¡Hay dulces para todos oiga! Caramelos, chucherías, chocolates, M&Ms, bebidas azucaradas con altas dosis de cafeína. Les pierde el azúcar. Cocinar, por cierto, no se cocina, pues sale más más barato comer fuera de casa. Eso sí, qué ricos pasteles saben hornear.

Y ahí donde los ves, país consumidor con más deshechos del planeta, les encanta reciclar. Sus propios muebles, su ajuar, todo se compra y se vende en los garage sales.  Tenderetes a bajo precio donde encuentras una tele o un sofá por unos cuantos bucks.  Nada se tira a la basura. Todo se vende y se vuelve a usar.

Pero además es grande el país. Los americanos no conocen el atasco. Las carreteras son XXL, los aparcamientos son XXL. Todavía recuerdo aquella vez que tuve que maniobar para aparacar. No existe el concepto densidad de población. Sí, ésta es la razón tal vez de tanta amabilidad. Hay más recursos que personas. Así de gusto ¿verdad? Te rellenan las cocacolas al segundo sorbo ¿Desea más? Los platos son XXL. Aquí nadie se queda con hambre. Los vasos, los asientos del cine, las casas, las camas… XXL!

¿Pero estás hablando de los americanos del este o del oeste? ¿Los de aquí o los de allá?

Después de haber caminado las dos costas, el Midwest, norte, sur y alguna que otra isla, no deja de sorprenderme semejante homogeneidad. Los diner, restaurantes clásicos americanos, igual aquí que allá, el servicio en general es igual, los comercios, las formas. Para lo bueno y lo malo, EEUU es pasmosamente homogéneo en su extensión. Los parques naturales de Hawaii y los de Nueva York, siguen la misma disposición. Y todo esto, por supuesto, facilita en extremo los desplazamientos, sintiéndote siempre “como en casa”, cualquiera que sea tu estado de partida.

Y en todo lo dicho y expresado -ya lo sé- hay muchas pegas más, las hay. Pero no me tomen al pie de la letra, que hay de todo en la viña del Señor, y a mí me gusta hablar siempre en positivo y sacarle partido al asunto. Es un piropo al yanki desconocido, del que no habla en la tele y da gusto tener por amigo. Si todavía no has tenido tu experiencia americana, verás que te va a enganchar.

Sólo tengo palabras de gratitud. Nos sentimos afortunados de poder compartir este momento con quienes más queremos.

Patricio.